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¿Por qué no compensa alquilar

16/04/2018
 

La campaña de la Renta 2017 arrancó hace un par de semanas y durará hasta hasta el próximo 2 de julio. Aproximadamente se presentan un total de 20 millones de declaraciones, de las cuales, un 70% resultan a devolver.

Una de las partidas que cuenta con mayores deducciones es la compra o alquiler de una vivienda habitual, tanto para propietarios como para inquilinos, por este motivo los contribuyentes deberían incluirlas en sus borradores.

En el caso de que un propietario piense en alquilar en negro su inmueble, debe saber que el ahorro que obtendrá no declarando es muy pequeño considerando el riesgo que conlleva ocultar ese arrendamiento a Hacienda. No merece la pena no tributar, el motivo principales que la ley del IRPF contempla una reducción del 60% de los ingresos obtenidos en el periodo impositivo de 2017. Esas rentas deberán tributar como rendimientos de capital inmobiliario.

Un requisito clave para poder acogerse a esta reducción es que el piso alquilado debe ser la vivienda habitual del inquilino. En caso de tratarse de un alquiler vacacional o para oficinas/negocios no será posible aplicar esta reducción.

Si tenemos en cuenta los gastos derivado del alquiler, el ahorro para el propietario puede ser mayor, ya que a la renta obtenida anualmente por el arrendamiento del piso debe restarle previamente gastos como la comunidad, el IBI o si ha pintado la vivienda.

Los intereses de hipotecas o cualquier otro tipo de crédito que se pague por la compra de la vivienda o bienes alquilados con ella y los gastos de conservación y reparación tienen la limitación de que no pueden superar el importe de ingresos que han generado, aunque pueden deducirse los excesos en los 4 años posteriores.

  • - Son deducibles los tributos y recargos no estatales, así como las tasas y recargos estatales relacionados con los rendimientos o con la vivienda (IBI, Tasa de Basuras, alumbrado, tasas por limpieza etc.).

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  • - Los gastos de formalización del arrendamiento y los de defensa de carácter jurídico.

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  • - Los contratos de seguro (de responsabilidad civil, incendio, robo, rotura de cristales u otros de naturaleza análoga).

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  • - Las cantidades destinadas a servicios o suministros (luz, agua, gas, teléfono). Siempre que sean abonados por el arrendador.

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  • - Los pagos por servicios profesionales como Administración, Portería, Vigilancia etc…

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  • - Los saldos de dudoso cobro cuando el deudor se encuentre en concurso de acreedores o bien hayan transcurrido 6 meses desde el vencimiento de la deuda y no se haya renegociado

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  • - La amortización de la vivienda. Su cálculo se realiza aplicando el porcentaje del 3% sobre el mayor de los siguientes valores: el coste total de adquisición de la vivienda (incluyendo impuestos y gastos) o el valor catastral, ambos sin incluir el valor del suelo.

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  • - El importe que se destine a la amortización del mobiliario y enseres arrendados junto con la vivienda. Según las tablas oficiales de amortización, 10% sobre el valor de adquisición (coeficiente máximo aplicable durante un total de 10 años).

Todos estos gastos suelen suponer un 15% o un 20% de lo que el inquilino le paga al propietario. En un supuesto caso en el que el dueño del piso haya recibido 10.000€ anuales por el alquiler, le restaría 1.500€ de gastos, y a los 8.500€ restantes le debería aplicar la reducción del 60%. Por lo que solo tendría que aplicar su marginal del IRPF a 3.400€.

Con un tipo del 25% la cantidad a pagar sería muy parecida a una imputación de renta inmobiliaria, que es lo que se tributaría por tener un piso vacío. A la hora de hacer la declaración de la renta los contribuyentes tienen que tributar por todas las viviendas en propiedad, y las que no son su residencia habitual ni están alquiladas (no generan rendimientos de capital inmobiliario) se les aplica una imputación de renta inmobiliaria.

Si Hacienda localiza un alquiler no declarado, a parte de su correspondiente multa, se le quitará al dueño del piso la posibilidad de acogerse a la reducción del 60% en el futuro.

Por todos estos motivos expuestos anteriormente, os recomendamos que en el caso de ofrecer una vivienda en alquiler lo hagáis de forma correcta, puesto que se os pueden aplicar una serie de reducciones y deducciones en la declaración de la Renta que hacen atractivo declarar el alquiler.


 
 
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